martes, 9 de marzo de 2010

El Vaso

     Caminaban tres hombres en medio de un bosque allá por la Sierra de Lobos, cuando algo les llamó poderosamente la atención. Sobre la rama baja de un frondoso mezquite, se observaba un vaso de barro, como aquellos que se elaboran en San Felipe, que contenía agua.

...Es un vaso medio vacío...informó uno de ellos a los demás...
-sigue siendo el mismo pesimista de siempre-Pensaron los otros dos.

...Es solo basura que alguien olvidó...Corrigió el otro.
-Tan materialista y frío como siempre-Pensaron los otros dos.

Y como queriendo entusiasmar por un momento el último exclamó-¡Es un vaso medio lleno!
-¡ah! tan optimista y exagerado como siempre-Susurraron los otros dos.

    En esas andaban cuando, sorpresivamente, de entre los huizaches y demás matorrales apareció un anciano diciendo:
-Este vaso no tiene agua...éste vaso está lleno de amor, y realmente no importa que tanto exista, pues precisamente eso es lo importante...Si lo encuentro medio vacío, mi vida entera está para llenarlo...Si lo encuentro lleno, siembro...vivo y sueño para mantenerlo así...

-¿Y por qué ahora está medio vacío?-Preguntó uno de los caminantes.

     El anciano sonriendo se quitó el sombrero para secarse el sudor, tomó el vaso y de entre su sarape sacó una jícara con agua y lo llenó diciendo:...Este es mi corazón...y se encontraba medio vacío, por que le he dado de beber a un caminante que tenía sed...

Oso...

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