sábado, 7 de agosto de 2010

Segundo Ataque

      Es día 4 de Agosto, los sitiados siguen con la esperenaza de que pronto llegará ayuda del Fuerte de los Remedios. Hoy se le mandó otro parte al padre Torres además de una buena cantidad de dinero en monedas de oro y los ojos están puestos hacia aquél rumbo, pero no se ve nada de movimiento, no hay ninguna respuesta. La falta de agua se convierte en el más fiero enemigo, ya son varios los que se han aventurado a bajar a conseguir agua en pequeños cántaros, y ya no vuelven al conseguir sólo una ración de plomo realista en su cuerpo. Y el agua de lluvia que no atina a caer en el mero fuerte, las nubes pasan hasta casi tocarlas por encima de los sitiados, para deshacerse en un torrente allá por las llanuras de Lagos, aquí cerca en Comanja...aquí en la barranca de Barbosa...ahí en los depósitos del enemigo...ante los ojos resecos de los insurgentes...

  

     En la madrugada del día 5, un estruendo, un estampido de cañones despierta a los pocos que habían podido olvidarse del hambre y la sed durmiendo. Se percibe al enemigo allá abajo entre los matorrales, entre los manzanillos y tepanes, los realistas han lanzado un nuevo ataque  y han llegado muy cercas de las murallas del fuerte, don Pedro Moreno y Xavier Mina responden al ataque, no sin antes dejar que el enemigo se acerque un poco más para no fallar el tiro ni del fusíl, ni de las cañoneras. Además se dejan rodar grandes rocas que causan gran estrago a los realistas.
     Ante nuevas intentonas de asalto y nuevos fracasos, los realistas se retiran, tuvieron 33 muertos entre ellos su comandante Rivas y cientos de heridos. En el Fuerte sólo hubo algunos heridos, entre ellos Mina quién salió con una pequeña herida en la mano.

     Liñan recibe a su gente pensativo, el fuerte no será tan fácil de tomar como el pensaba en un principio...

jueves, 5 de agosto de 2010

De Cerro a Cerro

Es 3 de Agosto, la inquietud y la angustia se sienten por dentro y por fuera de la piel, pero esto no ha mellado en ningún momento el valor y la fuerza para resistir el sitio. La poca agua que quedaba en el aljibe se terminó y las nubes cargadas de agua, solo pasan por encima del fuerte dejando caer su anhelado liquido a unos cuantos metros sobre las posiciones realistas.
     Don Pedro Moreno y Xavier Mina han mandado un parte al Padre Torres pidiéndole auxilio, pidiéndole que ataque Guanajuato, que con sus tropas le corte los suministros de viveres a los sitiadores para obligarlos a retirarse y que si esto daba resultado, ellos irían "picádoles la retaguardia" asegurando que la cosa sería más divertida que una corrida de toros...Pero no se observa ningún movimiento....no llega ninguna respuesta.

     Un oficial del ejercito realista, un tal Pasos, pide hablar con Mina, a distancia, de cerro a cerro, por lo que tendrán que gritar. El oficial le pide que abandone a los americanos, que regrese a las filas del gobierno legitimo donde recibirá los honores de su rango. Mina se niega, la conferencia sube de tono. El oficial lo llama traidor por servir a gente que ni se lo agradecerán. Mina se enoja y de su boca sale un trueno que estremece todo el fuerte: - Yo no soy traidor a mi patria; defiendo a los liberales de España, mis hermanos; soy enemigo del rey Fernando y los americanos no me importan ni mucho ni poco...
     Algunos insurgentes que desde un principio deconfiaban de Mina, encuentran en esta expresión la base de sus sospechas...algunos otros comienzan a desertar y abandonar el fuerte. Aun así, la mayoría sigue en pie de lucha...

El Fuerte del Sombrero

martes, 3 de agosto de 2010

1 de Agosto de 1817 Comienza el Sitio al Fuerte del Sombrero

     Es día 30 de Julio, la gente en el fuerte esta inquieta, el intento fallido de tomar la Villa de León por parte de Xavier Mina ha pegado un tanto en el animo de los insurgentes. Pero la mayor inquietud llega traída por el  viento del Sur, por la mañana corrió el rumor de que el enemigo se acercaba por las llanuras inmediatas a la sierra, por la tarde todo se confirma, pues a lo lejos se alcanzan a divisar las tropas realistas subiendo y bajando algunas colinas frente al fuerte.
     Para el día siguiente, la gente del Sombrero está atenta a los movimientos del ejército realista que se encuentra ya frente al fuerte, son 3,541 soldados con 14 piezas de artillería al mando del Brigadier Pascual Sebastián de Liñan y Dolz de Espejo quien comienza a distribuir su gente, rodeando el fuerte, con la idea de comenzar de inmediato un terrible sitio.


Fuerte del Sombrero al fondo

    Dentro del fuerte, la guarnición se componía con no más de 650 hombres de pelea y como 300 personas que no eran de armas tomar, pues eran gentes encargadas de los trabajos de las fortificaciones, mujeres y niños.
     La pura idea de sostener un sitio ya era difícil de imaginar, pues no se contaban con los suficientes víveres para resistir por un tiempo prolongado, el padre Torres nunca envió las provisiones que había prometido, las municiones tampoco eran las suficientes, y las 17 piezas de artillería con que se contaba estaban en mal estado y mal montadas. Liñan cortó cualquier comunicación entre los sitiados y la ayuda que pudiera venir del exterior y colocó hombres que bloquearan cualquier camino al agua. Por un momento parecía que la situación del agua no era de cuidado, pues estaban en tiempo de lluvias.



     Pedro Moreno, Xavier Mina, Los Pachones, Miguel Borja, Santiago González y el coronel Young se alistan para resistir y dar pelea al Brigadier Liñan, Brigadier Loaces, Brigadier Pedro Celestino Negrete,  Ruiz y Anastacio Bustamante que después, irónicamente, será presidente de la república.

Anastacio Bustamante

    El 1 de Agosto se realiza el primer ataque por parte de los realistas, disparan de manera constante sobre el fuerte de 300 a 400 cañonazos de artillería. El fuego de fusíl es violento por ambos lados. Aún así los realistas salen mal librados, Liñan tiene 20 muertos entre ellos 2 oficiales y algunos heridos, Don Pedro Moreno y Mina solo pierden un hombre y una mujer. El ataque se detiene cuando comienza a caer la noche.

    Allá en el horizonte se dejan ver las negras nubes que anuncian una tormenta...la de agua nunca llegó...